Revista Online
Astrología
Del Mundo del esoterismo

Los tres grupos planetarios y los dos primeros planetas personales 

La Astrología, atendiendo a las diferentes energías planetarias que influyen sobre cada uno de nosotros , clasifica los planetas en tres grupos. Los que inciden o reflejan los principales rasgos del carácter y personalidad con los que nos es más fácil identificarnos, pertenecen al primer grupo y son los llamados planetas personales pues, al estar más cerca de la Tierra y del Sol parecen moverse más rápido, tardan menos que los otros en su viaje estelar sobre la Eclíptica y por eso expresan las características más significativas de cada individuo en su correspondiente Carta Astral mostrando sus cualidades o defectos, su propio potencial, para poder dirigirlo o controlarlo de manera consciente y sacar así mejor provecho de sus tendencias naturales. Forman parte de este primer grupo el Sol, la Luna , Mercurio, Venus y Marte, aunque el signo y las Casas Terrestres donde estén situados en cada Mapa Natal, así como sus interrelaciones entre sí o con otros planetas, matizarán y determinarán de qué distintas maneras pueden afectar en la forma de ser de cada cual . El segundo grupo es el de los conocidos como planetas sociales, que ya están algo más lejos y son Júpiter y Saturno, mientras que Urano, Neptuno y Plutón, los que distan más del Sol y de la Tierra, pertenecen al tercer grupo, el de los planetas transpersonales, generacionales o espirituales. Pero de estos dos últimos grupos nos ocuparemos más adelante, igual que de Mercurio, Venus y Marte, pues aquí nos adentraremos sólo en el estudio de los dos primeros planetas personales, el Sol y la Luna.

p El Sol, eje y centro de nuestro sistema estelar, es la estrella fija alrededor de la que todos los planetas se mueven en órbitas elípticas. Parece pasar cada día de Este a Oeste ante la Tierra, de la que dista unos 150 millones de kilómetros, y su diámetro es casi 700 veces mayor que todos los planetas juntos pues mide 1,39 millones de kilómetros. Fue el principal cuerpo celeste observado por el hombre y ocupa un lugar prioritario en cualquier pueblo o cultura. Su personificación grecorromana fue Apolo, fuente de iluminación, salud y vitalidad, al que solía representarse con arco y flechas de oro (símbolo de sus dorados rayos que a veces hieren y otras sanan), y su posición en la Carta Astral es la base de la conciencia. En Astrología el Sol es también el corazón, el centro y el eje de la personalidad, de ahí que nos reconocemos tanto con el signo solar. Si nacimos bajo el influjo de Piscis nuestro Sol estará en ese signo y nos consideraremos Piscis; si está en Aries, seremos Aries, etc. Representa también al padre o a la capacidad de liderazgo que pueda haber en cada individuo, simbolizando pues el principio masculino, el Yang taoísta , y si se halla bien emplazado y aspectado en la Carta Astral ofrece creatividad, alegría, salud y confianza, así que es muy importante para el estudio astrológico aunque sólo sea un factor entre muchos otros. Tarda aproximadamente un mes en cruzar cada signo y su ciclo dura un año en total, tiene afinidad natural con Leo, al que rige y con el que comparte muchos atributos, y su símbolo es p

1 La Luna, nuestro satélite, gira alrededor de la Tierra en una órbita elíptica y a una distancia media de 380.000 kilómetros. Su diámetro mide un cuarto del de nuestro planeta, 1.738 kilómetros, pero sus múltiples y cambiantes fases o “caras”, nos fascinaron desde siempre y han inspirado un sinfín de leyendas. Es el principio femenino, el Yin, la madre, la familia, el pueblo, la comunidad…, pues carece de luz propia y su brillo nocturno sólo es reflejo de la del Sol, que nos transmite su energía para que la Luna la absorba, asimile, administre, y la distribuya luego como una buena madre. Su ciclo dura unos 28 días y coincide precisamente con el de la mujer pero influye también en las mareas, pues la periódica alternancia del ascenso y descenso de las aguas marinas se debe a la atracción entre el Sol y la Luna. Las diferentes fases lunares son también muy importantes en la interpretación astrológica. Por ejemplo, los nacidos bajo Luna Menguante o Nueva suelen tener gran capacidad de concentración y ser más introvertidos, imaginativos, subjetivos o sensibles que los que nacen en Luna Creciente o Llena que, por el contrario, tienden a una mayor extroversión, expansividad y objetividad aunque pueden ser también más dispersos que los anteriores. Las diosas lunares grecorromanas tienen igualmente distintas facetas, unas son caprichosas, oscuras y crueles como Hécate, y otras, protectoras de las criaturas, de los partos y las madres, y como Artemisa o Diana, hermanas de Apolo, suelen acompañarse siempre de arco y flechas de plata. En la Carta Astral la Luna rige a Cáncer y representa el subconsciente, el instinto, la actitud emocional y los sentimientos más hondos, la energía creativa femenina y la fertilidad, la familia o el hogar como sustento y base del crecimiento del individuo, y la capacidad de empatizar o de ser receptivos a los estados anímicos de los demás. Tarda en cruzar cada signo dos días y medio aproximadamente, su ciclo dura unos 28 días, casi un mes solar, y su símbolo es 1.

 

Por  

 

1  Recordemos que, en Astrología, los planetas son modelos arquetípicos universales al igual que los dioses grecorromanos que les dan nombre y que actúan como diferentes actores que moran en nuestro interior y que, según sea la naturaleza de cada cual, se expresan de un modo u otro. Como si, desde dentro de cada ser humano y dependiendo de las diversas circunstancias en que éste se halle, emanase la misma esencia amorosa, guerrera, pacífica, cruel, justa, desmedida, osada o cauta, de viejas deidades que personificaban, y siguen encarnando, a las distintas fuerzas y leyes naturales, explicando así los comportamientos de la naturaleza humana ante una situación dada.
2  Aunque Sol y Luna, conocidos también como las dos  Luminarias, no son planetas propiamente dichos sino nuestra principal estrella  y nuestro satélite, desde nuestro subjetivo punto de vista antropocéntrico parece que viajasen alrededor de la Tierra al igual que los otros astros, y por eso en Astrología se estudian como si fuesen planetas.
3  La acción que ejercen los planetas sobre cada individuo dependerá del signo en el que se hallen, mientras que el área de la vida (amor, trabajo, familia…) donde manifiesten su energía se referirá a la casa terrestre en que estén, y la forma en que los distintos planetas se relacionen entre sí son los “aspectos”, pudiendo ser éstos más propicios (Trígonos, Sextiles…) o conflictivos (Cuadraturas, Oposiciones…).
4  En la filosofía china taoísta, el yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y el poder penetrante, mientras que el yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la receptividad y la absorción. Ambos representan la dualidad que el Taoísmo atribuye a todo lo que existe en el universo.  

 

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