

Reconciliarse con un amigo
Necesitas cinco lentejas, un puñado de sal, una cinta azul, un cordón blanco y una vela roja. Debes prepararlo un miércoles, el día de la reconciliación. Enciende la vela con una cerilla y mientras se va consumiendo repite el nombre de la persona con la que te quieres reconciliar y enrolla las lentejas en la cinta azul junto con la sal. Déjalo enrollado hasta que le vela se termine de consumir. Cuando se haya apagado, ata la cinta enrollada con un cordón blanco. Si todavía no os reconciliáis, intenta colocar la cinta en un lugar que esté cerca de la persona. Los dos estaréis envueltos en buenas vibraciones.