

Una pluma de ave, un hueso de aceituna o de alguna fruta que haya sido comida por la persona deseada, unas gotas de vino y un trozo pequeño de tela negra. Coge el hueso y lo pones junto con la pluma de ave (la cual debe ser "untada" en unas gotas de vino previamente), después envuelve todo en una tela negra y guárdalo donde nadie lo pueda tocar.